Ensalada verde/roja con carácter
Verduras en espiral frescas con un toque picante
Los días que trabajo desde casa prefiero almorzar con una ensalada fresca y sabrosa. Podría, claro, saltar de la cama por la mañana, pensar qué quiero cocinar ese día, correr al supermercado, comprarlo todo y luego, cuando tenga hambre, ponerme a cocinar tras todo el día de trabajo. Veo que muchos otros foodbloggers funcionan así —chapó—, pero a mí simplemente no me sale. No soy muy buena planificando, y cuando hago un plan me resulta imposible cumplirlo (hola TDAH, últimamente me estás dando guerra). Podría a) ponerme a frustrarme por mi incapacidad para prever las cosas o b) ser creativa y decidir en el momento qué hacer. Mira, eso me va mejor 😉 Una ventaja es que en un momento así me veo obligada a improvisar algo rico con lo que tengo en casa, y con esta ensalada me salió bastante bien.
Al echar un vistazo a la frutera vi que nos quedaba un calabacín, medio pepino y un manojo de rábanos. Saqué algunas cosas más de la nevera y, tras un poco de mezclar y darle vueltas, puse en la mesa una ensalada especialmente rica. Como solo había usado ingredientes verdes y rojos, la llamé 'ensalada verde/roja con un crujiente'. Ese crujiente no solo viene de la textura, sino también del picante de este plato, aportado tanto por el rábano como por el pequeño trocito de guindilla roja. Si eres de los que planifican, prepara esta ensalada la noche anterior. Así podrás llevártela al trabajo =)