Una ensalada fresca y colorida con queso de cabra cremoso y una dulce vinagreta de frambuesa
Al pensar en carpaccio probablemente te venga a la mente carne cortada en láminas finísimas con rúcula, piñones, queso y una salsa pesto o de trufa. Pero, ¿sabías que carpaccio en realidad tiene otro significado? Carpaccio es una técnica de corte, al igual que juliana (tiras finas) o brunoise (cubitos). Cuando cortas algo “carpaccio” significa que haces láminas muy finas. Esto, por supuesto, se puede hacer con carne (de ahí el nombre del plato), pero también, por ejemplo, con piña o remolachas, como hice en esta deliciosa receta veraniega.
Las remolachas son perfectas para comer crudas. Si las sirves con un queso suave, algo dulce y algo con carácter obtendrás un plato lleno de sabor. ¡Exactamente lo que es este carpaccio de remolacha! Ten en cuenta al preparar las remolachas: las manos se te quedan de un rosa intenso y es probable que las manchas no salgan de la ropa. Así que un delantal de cocina viene muy bien 😉
1. Pela las remolachas y córtalas en láminas muy finas con una mandolina (o con un cuchillo bien afilado). Dispónlas de forma bonita sobre un plato y termina de montar el plato. En principio puedes usar tanto o tan poco como quieras; el plato está más rico cuando lo adaptas a tu propio gusto.
2. Comienza desmenuzando un poco de queso de cabra por encima y añade sal marina al gusto. A continuación espolvorea las semillas de calabaza y rocía con miel; remata con un puñado de alfalfa. ¡Disfruta!
Receta
Este carpaccio de remolacha es un plato sencillo pero llamativo en el que láminas finas de remolacha cruda se cubren con queso de cabra, semillas de calabaza y alfalfa. La vinagreta de frambuesa con miel aporta un toque agridulce y refrescante.
| Pandilla | Acompañamiento |
|---|---|
| Cocina | Italiana |
| Porciones | 2-3 |
| Tiempo de preparación | 10 min |
|---|---|
| Total | 10 min |
1. Pela las remolachas y córtalas en láminas muy finas con una mandolina (o con un cuchillo bien afilado). Dispónlas de forma bonita sobre un plato y termina de montar el plato. En principio puedes usar tanto o tan poco como quieras; el plato está más rico cuando lo adaptas a tu propio gusto.
2. Comienza desmenuzando un poco de queso de cabra por encima y añade sal marina al gusto. A continuación espolvorea las semillas de calabaza y rocía con miel; remata con un puñado de alfalfa. ¡Disfruta!
Este plato es delicioso como entrante o almuerzo ligero. Usa tanto o tan poco de cada ingrediente como te guste, porque lo bonito de este carpaccio es que puedes montarlo completamente a tu gusto.
Sirve el carpaccio justo después de montarlo para obtener la mejor presentación y sabor. La combinación de la remolacha terrosa, el queso de cabra cremoso y la vinagreta fresca de frambuesa hace que este plato sea especial cada vez.
Inspiración para todos tus platos