
Hacer helado casero: Helado cremoso de bayas
Cremoso helado de frutas del bosque con bayas frescas o congeladas
La felicidad la creas tú mismo, eso es algo seguro. No puedes forzar el buen tiempo, pero sí puedes crear esa sensación veraniega y feliz. ¿Y cómo crear esa sensación mejor que con un delicioso helado casero?!
Hace tiempo os hablé de Eat Right, el nuevo libro de Nick Barnard. El libro se describe como “Un libro fantástico sobre cómo sacar el máximo provecho de la alimentación”. No se trata de over the top healthy rollo, sino de comer bien. ¡Eso nos encanta! Y a la buena comida le corresponde también un buen helado. El libro cuenta un dato curioso sobre el helado:
El helado cremoso y las sorbetes no son productos de lujo modernos. En los siglos anteriores a las neveras y el transporte refrigerado, se recogía nieve y hielo en las montañas o durante inviernos fríos y se almacenaba en cámaras de hielo. Hace más de 2500 años, los persas ya preparaban sorbetes sencillos con nieve y zumo de fruta. Aún hoy, las mejores recetas de helado se componen de pocos ingredientes (de temporada), pero de la mejor calidad.
Si aún no tienes una máquina para hacer helados en casa, valora seriamente comprar una. Una vez pruebes helado casero, ¡no querrás otra cosa! Esas máquinas tampoco tienen por qué ser caras: por ejemplo, hace poco Lidl tenía una a la venta.
La mayoría de las bayas frescas se aplastan con facilidad y además pierden mucho sabor si las lavas. Usa por tanto preferiblemente bayas ecológicas, que están garantizadas sin pesticidas. Elimina las que estén estropeadas y los posibles insectos. Si no eres muy fan de las bayas pero sí del helado, desplázate hacia abajo: allí también explico cómo hacer helado de fresa y de chocolate.