Divina tarta de queso con caramelo salado (dulce de leche)
Cremosa tarta de queso con dulce de leche casero y una base crujiente de galletas Bastogne
La tarta de queso tiene muchísimas versiones: desde la New York cheesecake horneada, hasta una variante con una gran montaña de frutos rojos por encima y todo lo que hay entre medias. Así que soy de verdad un fan del caramelo salado, pero hacer un caramelo 'normal' me resulta bastante complicado. Y además: la comodidad manda 😉 Para que esta tarta de queso sea aún más deliciosa, la cubro con una capa de dulce de leche —que es caramelo hecho a base de leche condensada. ¿Qué tienes que hacer para conseguirlo?: poner la lata en una olla con agua hirviendo y tener paciencia. Y, por supuesto, añadir unas escamas de sal; si no, no sería 'salado' 😉 ¿Sabías que la sal realza la dulzura del caramelo y hace que su sabor sea más intenso? ¡Delicioso!
Para la base de esta maravilla de tarta elegí galletas Bastogne. Simplemente porque aportan un sabor extra y ese delicioso crujiente. Por cierto, compro el queso crema en Lidl: un consejo que me dio la reina de las tartas de queso (porque lo es) Miljuschka Witzenhausen. Aprovecha la pista =) Ah, y no olvides espolvorear las escamas de sal sobre la tarta. No solo queda bonito, sino que le da un giro realmente sabroso.